"(...) las viejas fotografías engañan mucho, nos dan la ilusión de que estamos vivos en ellas, y no es cierto, la persona a quien estamos mirando ya no existe, y ella, si pudiera vernos, no se reconocería en nosotros.” JOSÉ SARAMAGO. Todos los nombres

Los temas a coleccionar

Los temas a coleccionar

Con estos modelos y tras el análisis previo de varios ejemplos de tarjetas hemos elaborado una estructura definitiva que nos sirve de referencia para una ficha descriptiva compuesta de los 14 campos que indicamos a continuación:
1. Título. Es el título dado por el editor o impresor a la tarjeta postal. En ocasiones 
las tarjetas postales carecen de él y la práctica común que se utiliza en los catálogos 
es la de asignar un título facticio.
2. Edición: Comprende el lugar y la fecha de edición. En este apartado también se 
tienen en cuenta los datos del editor, impresor y fotógrafo. 
3. Descripción física: Se refiere a los datos del tipo de papel, si es en color o en blanco 
y negro y las dimensiones de la postal.
4. Descripción anverso: Incluye una breve descripción de la fotografía que aparece en 
el anverso de la postal: tipo de plano, posición (horizontal o vertical) e imagen fotografiada.
5. Descripción reverso: Contiene la descripción de cada uno de los reversos.
6. Serie: Nombre que algunos editores dan a un conjunto de tarjetas con una temática 
similar o de un ámbito geográfico determinado.
7. Características: En este campo figuran los datos relativos a la apariencia física de la 
postal y que puede ser sencilla, doble o de contestación pagada, postal con resortes, 
etc.
8. Ubicación física: Este campo está diseñado para facilitar la localización de cada 
documento.
9. Colección: Permite identificar la colección a la que pertenece cada postal. Está 
pensado para poder recuperar de forma conjunta todas las postales pertenecientes 
a un mismo coleccionista o institución.
10. Repositorio web: Este campo recoge la dirección web específica de cada tarjeta 
postal una vez figuren en un servidor de almacenamiento.
11. Resumen: Sintetiza la temática de la tarjeta empleando términos que no estén 
incluidos en los otros campos y de este modo aumentar las posibilidades de recuperación.
12. Descriptores: Permiten indizar el documento utilizando términos pertenecientes 
a un lenguaje controlado previamente definido en un tesauro.
13. Sellos e información del matasellos: Facilita información sobre el destino, fecha y 
precio del franqueo. Además es una información valiosa para conocer las fechas 
en las que estuvo en circulación una determinada serie y para determinar las preferencias en cuanto a temática de la postal y mensaje contenido ya que, en muchas 
ocasiones, el matasellos es el único elemento que permite datar la circulación de 
una postal.
14. Textos en el reverso: En este apartado se transcribirá, en la medida de lo posible, 
el contenido escrito por el emisor de la tarjeta postal. En este sentido, se tendrá en 
cuenta la normativa vigente en materia de protección de datos.





Pueden ser muy variados, pero antes de comenzar tendríamos que conocer la historia de la postales y a simple vista poderlas identificar. Lo primero averiguar es si la postal ha sido franqueada o no. Si lo ha sido, el mensaje, el sello o el matasello nos puede ayudar a hacerlo. Si el reverso está dividido ya sabemos que es posterior a 1906. Normalmente aparece el lugar desde donde se hizo la fotografía y a partir de aquí, el factor más importante es buscar si aparece el nombre del editor y el número de serie. Una pequeña reseña de editores nos ayudará a ubicarla en el tiempo. Si ya hemos decidido qué temas vamos a buscar, ahora sólo tenemos que fijarnos en su antigüedad, su estado, su rareza, si son franqueadas o no, los lugares dónde las vamos a buscar y cómo las guardaremos..

Una postal es el resultado final de procesos técnicos y fotoquímicos, pero también industriales y comerciales. Identificar mediante una simple mirada sus características formales, técnica de impresión, su época o su autor nos ayudará a formularnos una valoración rápida del precio y de la necesidad de adquirirla.

Hemos comprado muchas postales y tenemos que decidir ¿Qué postales coleccionar?. Nuestra colección de postales se puede regir por infinidad de criterios

  • Tarjetas de escenas costumbristas, oficios antiguos, pueblos pequeños etc.
  • Tarjetas de Imágenes de museos
  • Tarjetas de Transportes (trenes, tranvías, carruajes) 
  • Tarjetas postales de una fecha o un hecho en particular (Exposiciones).
  • Tarjetas postales  publicidad,  patrióticas, eróticas, románticas,  infantiles, de humor etc.
  • Tarjetas usadas con historias contadas en su interior.
  • Tarjetas dibujadas con relieves o incluso perfumada.

Los criterios mayoritarios a la hora de hacer una colección de T.P. son:

  • Elección de un tema, lugar o territorio concreto.
  • Temas concretos relacionados con un tema.
  • Elección de un editor o autor de tarjetas postales.

Elección de un tema, lugar o territorio concreto.

Una gran mayoría de coleccionistas coleccionan tarjetas postales con un criterio geográfico sobre todo orientadas a documentar las transformaciones y cronologías de una región específica normalmente donde viven, el lugar de nacimiento, o donde se residió durante un tiempo determinado. Una vez decidido se puede elegir cualquier postal en que aparezca el lugar, ciudad o país o buscar un monumento concreto (Sagrada Familia, Catedral, Torre Eiffel) y después ordenarlo por editores o por un solo un editor.

Temas concretos relacionados con un tema

Nuestra colección de postales puede estar ligada a colecciones de otro tipo  y se adquieren no solo postales, sino también fotografías antiguas, grabados, libros, revistas, etc. que se refieren a temas que nos interesan profesionalmente o por pura afición. Otras personas solo coleccionan tarjetas postales cuando viajan ellos, convirtiéndose las imágenes en recuerdos de momentos vividos. También de esta forma se aseguran las mejores fotos del lugar visitado.

También existen coleccionistas que podríamos llamar de élite, que buscan objetos muy determinados y que por su precio no pueden adquirir otros coleccionistas. Piezas únicas, como las primeras tarjetas postales escritas y mataselladas entre los años 1892 y 1898 de vistas españolas, o postales de la Guerra Civil Española con sellos como “prohibida/censurada” etc. que pueden  alcanzar cotizaciones muy elevadas




Años 50. Calle Diputación. Barcelona.

Elementos físicos y de información

Lo primero que apreciamos cuando observamos una T.P. es su dimensión. Como norma la postal ilustrada antigua que nos interesa tiene unas dimensiones de 14 cm por 9 cm , con un espesor de tres a cinco milímetros y colocada en posición tanto horizontal como vertical. Otros elementos que pueden apreciarse a simple vista son: si la postal se encuentra o no dividida en el reverso; cuenta con timbres postales y sello de la oficina de correos correspondiente; la tarjeta se realizó en el país de origen o en algún otro lugar; se muestra la compañía o casa editora; se conoce el fotógrafo y/o alguna anotación que haya hecho sobre la imagen; contiene información de la persona a la que perteneció la postal; el tipo de técnica fotográfica empleada; la imagen se encuentra en blanco y negro, a color o sepia, entre otros. El hecho de que la postal se encuentre dividida o no, es un elemento que nos ayuda a conocer la fecha aproximada de cuando se realizó en el año de 1906 la Unión Postal Universal decide que en el reverso de cada postal exista una línea divisoria en donde el lado izquierdo fuera exclusivo para el mensaje y el derecho quedará reservado para la dirección del destinatario y su correspondiente estampilla o sello postal. 

Estado. 

Es mejor comprar tarjetas en muy buen estado. Al principio, nos dejamos llevar por la novedad o por el tema que buscamos y compramos prescindiendo un poco de su estado, porque además son las más económicas, pero es un error. Son más valiosas las que no tienen o tienen pocas marcas, de humedad o manchas en la superficie, y no debemos de comprar las que se encuentran amarillentas, a las que les han arrancado el sello o están raídas, dobladas o algo rotas, prescindiendo de que nos gusten o nos sirvan para cerrar un tema. Todo esto parece obvio, pero cuando estás luchando en un tenderete con más personas y debes fijarte si la tienes o te falta, se suelen cometer errores que después nos provocan
remordimientos.

 Nueva: Esto significa que la postal clásica debe verse como salida de la impresión. No debe tener nada escrito, ni marcas de franqueo, pliegues etc. La postal debe ser nueva. Debe ser almacenada en una cubierta libre de ácidos y mantenerla en un lugar seguro para evitar que se pliegue.

Casi nueva: Esta debe estar casi nueva, excepto por pequeños desperfectos como pequeñas machas amarillas en los bordes. Pero no debe ser mucho o bajará de la lista. Nuevamente, debe ser almacenada en una cubierta libre de ácido, y archivada para protegerla.

Excelente: Esta es una postal clásica que está en excelentes condiciones, no está rasgada o señales de haberse usado. Puede tener lago escrito o tener una estampilla, pero la postal en sí está en perfecto estado. Como en las anteriores, debe mantenerse en un lugar libre de ácidos y protegida.

Muy buena: Estas postales son frecuentemente enviadas por correo, tiene estampilla y tienen algo escrito tiene pocas señales de haber sido usada y definitivamente merece estar en una colección.

Buena: En este punto, la postal ha vivido un poco y muestra señales de su viaje. Tiene esquinas dobladas, pliegues, y colores desvaneciéndose, etc. Esta no vale mucho la pena a menos que sea inusual, rara o que contenga la escritura de una persona famosa.

Condición pobre: el resto de las postales están sucias, rotas, con pliegues etc. ¿Por qué las guardas? Probablemente porque tienen valor sentimental, por que completan una serie, porque aún en sus condiciones te gusta, etc. Simplemente no esperes hacer una fortuna con ella algún día.







Debemos rechazar las postales rotas o deterioradas. Muchas se han guardado durante años, en
álbumes que se sujetaban por las esquinas, por esos suelen romperse con mucha facilidad.




La Rareza

La rareza está directamente relacionada con el tema del que trate y con la escasez relativa de la tirada, no tiene por qué coincidir con su valor material o económico. Encontrarnos postales "raras" o de fotógrafos locales no tiene porqué ser imposible, sino fruto de la casualidad, aunque hay postales que sólo encontraremos en subastas, pero cada uno debe saber el dinero que desea invertir en la colección y donde está su límite. Yo creo, que es mejor buscar objetivos realizables y hacer la colección de temas que podemos encontrar en el lugar donde vivimos o en internet. Las tarjetas que muestran personas, transportes o lugares desaparecidos son más valoradas en general que las que nos muestran “piedras” o vistas generales.




España.8. Barcelona Fot. de P.B.U. Provenza 197

Circuladas o no.

Cuando tenemos una postal en la mano, debemos apreciar las dos caras. Ambas son importantes y valoradas. Normalmente la tarjeta que no ha estado circulada  se encuentra en mejor estado, pero la franqueada siempre y cuando sea legible, nos proporcionará la fecha de este envío, y nos ayuda de forma infalible la cronología de la T.P.. La franqueada por el servicio postal ha de tener en lo posible, el sello en perfecto estado y el matasellos con la fecha legible. A mí, si tengo que elegir entre dos postales iguales y en el mismo estado de conservación, prefiero la franqueada porque tiene valor agregado. En más de una ocasión, he vendido alguna sin franquear, cuando he encontrado la misma franqueada, donde se ve claramente el equilibrio de las letras del mensaje, la posición en que está fijadas el sello y las líneas del matasello, porque las convierte es un objeto único.



Editor Hauser y Menet. 253_Puerta del Angel

Leyenda y otras inscripciones

Cuando hablamos de leyenda, en este caso, nos referimos a los datos que muchas veces encontramos impresos en el anverso o en el dorso de las T.P. que nos dará la información más fidedigna para identificar el lugar de la imagen y su autor o impresor. Normalmente las T.P. del primer tercio del siglo XX utilizaban el color rojo para las inscripciones en tarjetas postales monocromas como los editores Àngel Toldrà Viazo (A.T.V.) o de P.Z.

Procesos de fabricación 

El hecho de coleccionar T.P. no debe implicar necesariamente tener conocimientos amplios de las técnicas de impresión, pero siguiendo una simplificación, podríamos decir que existen básicamente  dos tipologías diferentes según las técnicas empleadas en su fabricación. Por un lado, puede ser una fotografía en el sentido más estricto, obtenida mediante un proceso fotográfico, y de la otra, un producto impreso obtenido mediante procesos fotomecánicos.

Los procesos fotomecánicos nacen a finales del siglo XIX. La litografía fue el primer método utilizado en las primeras postales ilustradas con dibujos. Cuando a la litografía se le quería dar color se llama cromolitografía. (Sánchez Vigil, 2002). La fototipia, fue la técnica de producción por excelencia de la edad de oro de las T.P. pero después coexistieron otras técnicas  en la impresión de tarjetas postales (autotípia, huecograbado, medio-tono…) hasta llegar al offset, la técnica de impresión más habitual a partir de la segunda mitad del siglo XX, y la utilizada en la actualidad con todos los avances de la digitalización.

La creación de T.P. mediante procesos fotográficos empezó alrededor de 1915 por iniciativas particulares de fotógrafos en forma de retratos de estudio en formada tarjeta postal, pero casos como
Lucien Roisin desde 1924 que llegó a tener más de cuarenta mil imágenes fotográficas o los zaragozanos Ediciones Arribas  y García Garrabella son ejemplos de la reproducción masiva de T.P. utilizando procesos fotográficos.

Dónde Buscarlas.

Buscar en mercados y ferias de anticuarios, tanto cercanos como en los lugares que se visita, puede deparar sorpresas agradables, pero hoy el gran mercado es Internet, pues nos ofrece fácil y cómodamente información de precios y ofertas. Buscar páginas de Internet alojadas en otros países, también nos permiten encontrar precios muy atractivos en postales de lugares cercanos a nosotros y que aquí se encuentran muy sobre valoradas por los coleccionistas locales. En general, en el resto de Europa las postales son más económicas que aquí.



Buscar en mercados y ferias de anticuarios





Compra de T.P. a en Páginas web 


Tras unos primeros intentos de comprar T.P. en marcadillos y librerías he terminado comprando la mayoría de mi colección en paginas de internet. Las razones las comentaré en otro apartado pero para poder hacer buenas compras en la red hay que tomar unas medidas. Cuando tocamos físicamente una tarjeta podemos verificar fácilmente su condición pero a través  de la red tenemos que ser precavidos.

Si la fotografia que nos muestran está cortada o falta el dorso es mejor no comprarla, aunque sea barata
porque el vendedor cuidadoso en ofrecer su producto también lo será en la venta y el que no nos permite verla en su totalidad seguramente es porque está dañada. Estas son algunas cosas que debes tomar en cuenta al comprar postales:

Limpieza de la tarjeta. Nos referimos, a la suciedad, la grasa que se adhiere al papel con el tiempo. Busca postales que estén limpias y libres de marcas o suciedad si es posible.
Bordes: Trata de encontrar postales que no tengan los bordes doblados y que no estén rotas. Es donde es más fácil se deteriora
Contenido y Marcas: volvemos al tema de la postal franqueada o comprada para ser coleccionada. Sí la escritura  es fácil de entender, con cierto orden y tanto sello y como timbre están correctos, nos muestran la fecha y la ubicación. elígela mejor sin usar.

Ante la duda, sobre todo si las comprar por internet no compres, ya te volverá a salir. 

Dónde Guardarlas.

La forma en que se guardan las postales es importante para evitar que se dañen con los años. Lo mejor es alojarlas en álbumes no muy grandes, que sean manejables y colocarles fundas protectoras que les ayuden a no doblarse, y a no coger suciedad. El lugar donde se encuentren debe ser un lugar seco, y con una temperatura constante, pensemos que en lo han vivido o sufrido a lo largo de los últimos 100 años para que las colección nos sobreviva en los siguientes 100.




Referencia Biográfica

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(1897-1941)». En Riego, B. [et al.]. Santander en la tarjeta postal ilustrada (1897-1941): 
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Guereña, J. L. (2005). «Imagen y memoria: La tarjeta postal a finales del siglo xix y principios del siglo xx». En Berceo, nº 149, pp. 35-58.
Palá Laguna, F. (2004). «La tarjeta postal ilustrada». En: Palá Laguna, F.; Rincón 
García, W. Los sitios de Zaragoza en la tarjeta postal ilustrada. Zaragoza: Fundación 
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Riego, B. [et al.] (1997). Santander en la tarjeta postal ilustrada (1897-1941): historia, 
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Sánchez Vigil, J. M. (2001). «De la restauración a la guerra civil». En Summa Artis: 
historia general del arte (v. XLVII, pp. 352-356). Madrid: Espasa Calpe.
«Tarjeta postal» (1925?). En Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana (Tomo 
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Calpe
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